El largo Camino para Formar un Portero

El portero en el hockey sobre patines es una pieza clave en cualquier equipo. Todos estamos de acuerdo en ello y por eso necesitamos un buen portero para tener un buen equipo.

Por otro lado, el portero es el jugador más complicado de formar. Y yo me pregunto si tan complicado es enseñar y tan complicado conseguir que un niño quiera ser portero, ¿Por qué le dedicamos tan pocos recursos a nuestros porteros?

El portero tiene una posición clave en la pista, es el jugador que más pista ve, el que más información tiene que analizar y más decisiones tiene que tomar antes de actuar. Por eso, lo primero que les digo a los niños es que “el portero tiene que ser el jugador más listo del equipo”.

Cuando empezamos con la formación de un portero, tenemos que ser conscientes de que cuánta más información tengan técnica y tácticamente, cuanta más información sepan manejar y cuantos más recursos dispongan, serán mejores porteros. Es un camino muy largo que significa tiempo y dinero, aunque no siempre dispongamos de todos esos recursos.

Mi opinión es que buscamos un rendimiento rápido y temprano colocando al portero con la rodilla en el suelo. En esa curva de rendimiento-aprendizaje alcanzamos un rendimiento muy alto al principio, pero éste se va estancando a medida que los niños van creciendo. Podemos tener porteros en categorías de iniciación que puedan hacer paradas en un partido, y está bien, pero veo porteros en senior que arrastran las guardas y no las levantan del suelo, podrían hacer lo mismo sin patines, pero este deporte al que amamos es hockey sobre patines.

Sin embargo, los porteros que aprenden a realizar los movimientos partiendo desde los patines aunque su curva de rendimiento-aprendizaje es más lenta y de pequeños les meterán muchos más goles, a la postre su rendimiento llegará a alcanzar un punto más alto. Sólo tenemos que fijarnos en los equipos de Ok Liga, los mejores porteros están en los mejores equipos y casi todos juegan sobre los patines. A los jugadores cuando empiezan a patinar se les enseña a moverse, a frenar, a sentirse cómodos sobre los patines… Con los porteros deberíamos de hacer lo mismo, en su postura agachados, tienen que aprender a estar, a moverse, a patinar, a dominar esa posición (que no es nada fácil). Luego pasaremos a qué postura o qué técnica vamos a usar para realizar la parada, pero tenemos que enseñar a los porteros a usar sus patines.

Además creo que cuesta mucho hacer una renovación generacional ya que los jóvenes no tienen esa formación. La falta de formación en los porteros viene ligada a la falta de formación de los entrenadores. Para éstos es mucho más fácil colocar a los porteros con la rodilla en el suelo y empezar a chutar y que paren como puedan. Esto es entendible por la falta de formación de los entrenadores, ya que enseñar el «paso de valla o la rodilla en el suelo» tiene muchas menos complejidades técnicas que hacer una pantalla.

¿Cómo deberíamos formar a nuestros porteros? ¿Cuáles son los objetivos que queremos buscar? ¿Qué camino elegimos para formar a nuestros porteros? ¿Qué sistemas de entrenamientos utilizamos? ¿Cómo integramos a nuestros porteros en el equipo? Todas estas preguntas tenemos que hacerlas y trabajarlas para marcar nuestro camino.

El portero debería ser el protagonista principal del entrenamiento. Debemos adaptar los ejercicios de los jugadores a que terminen en portería y cuanto más simulemos situaciones de partido será mejor para todos, de esta manera los ejercicios deberían de ser completos, ¿Por qué los ejercicios acaban con el primer disparo? ¿Por qué no hay opción de rebote? En el hockey hay múltiples opciones de juego aunque la bola no vaya a portería, todas esas posibilidades hay que integrarlas en nuestros sistemas de entrenamiento para que los jugadores interioricen las múltiples situaciones reales que pueden darse en un partido. Es mejor hacer 15 acciones completas, que 20 por repetición mecánica. Tenemos que recordar que sólo existe una opción de parar cada bola, por lo que tenemos que concentrarnos y dar todo lo mejor de nosotros en cada parada o acción.

Como comentaba anteriormente, el portero es el jugador que más pista ve y debe analizar más variables antes de hacer una parada. Un ejemplo simple: si al portero le llega una bola rasa y no muy fuerte donde él puede controlar perfectamente a qué dirección despejarla; si todos los atacantes están por su lado izquierdo y a la derecha tiene un compañero solo, hay que enseñarle que su acción no se limita a parar la bola, sino que tiene que buscar en el mismo movimiento despejar la bola hacia su compañero a la derecha. Su función no es la de parar sino la de ser el primer delantero del equipo.

Los entrenadores tenemos que formarnos para dar más herramientas a nuestros porteros y enseñarlos a pensar, a que utilicen varias posturas para resolver una misma situación. Otro ejemplo: si un jugador en una situación de partido entra en situación de regate desde derecha a izquierda del portero, hay que enseñarle al portero a analizar al delantero con qué mano maneja el stick, si tiene opción de ir a segundo palo o si hay un compañero ayudando en la defensa, si el atacante tiene opción de hacer un rectificado en su primer movimiento, o va tan deprisa que sólo le dará tiempo a un movimiento, si tiene otros recursos que ese mismo jugador realizó con anterioridad, o si antes le hicieron algún gol en situación parecida. Todo esto hay que pensar y analizar en milésimas de segundo antes de decidir si salimos de la portería o nos quedamos debajo de los palos, si hacemos rodilla al suelo y «paso de valla» o buscamos situación de «pantalla».

A pesar de todo eso tenemos que enseñarle y motivarlo para que intente en la situación anteriormente planteada a que utilice y pruebe todas las posturas diferentes porque, aunque a él le guste más una que otra, para el delantero puede ser más fácil hacer un gol dependiendo de cómo se posicione el portero.

Todas estas situaciones de juego conllevarán errores y fallos, lo que significa goles encajados y partidos perdidos. Pero hay que perder algunos partidos de pequeños para ganar muchos más de mayores y tener un futuro más largo y de más calidad.

SI EL PORTERO ES EL JUGADOR MÁS VALIOSO DEL EQUIPO, CUIDÉMOSLO DESDE SU INICIACIÓN HASTA SU FASE DE RENDIMIENTO.

Pablo Muñoz.

Técnico Superior en Animación de Actividades Físicas y deportivas.

Portero de hockey.

1 comentario
  1. Ramon Enrique Martin Palma
    Ramon Enrique Martin Palma Dice:

    Comparto mucho del articulo. Sin embargo me sorprenden otras cosas Es fácil enseñar un paso de valla, pero no un buen paso de valla, en el que el portero sea capaz de desplazarse y no acabe cayendo hacia atrás. Esto le sucede incluso a muchos de los potreros de élite. Si comparto que se supedita que los niños sean grandes y tapen, en vez de dotarles de técnica y táctica.

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