Ideas básicas del Entrenamiento Integrado de Porteros

Si bien nadie tiene ninguna duda de la importancia del portero en un equipo de hockey patines, la realidad de los entrenamientos nos muestra que la importancia que le asignamos al portero no se corresponde con el tiempo que le dedicamos.

La mayoría de entrenadores posiciona la importancia del portero en un equipo de hockey entorno el 60-90%, pero la cruda realidad es que la dedicación que recibe en nuestros entrenamientos dista mucho de estos porcentajes.

  1. PLANIFICACIÓN – Cuando planifiquemos nuestro entrenamiento debemos tener presente al portero desde el primer ejercicio. Podemos diseñar ejercicios para el trabajo individual técnico-físico del portero, asignarle funciones dentro de los ejercicios en los que perseguimos objetivos orientados al jugador, diseñar ejercicios integrados con los jugadores donde el objetivo principal sea el trabajo del portero, desde el calentamiento hasta el partido final.
    Si bien puede parecer complicado marcar un objetivo al portero en determinados ejercicios, es tan fácil como marcarle que realice unos determinados movimientos de parada en todas las acciones o que tenga que tener una determinada actitud en situaciones de 1 contra el portero.
  2. COMUNICACIÓN – Al comunicar los objetivos que perseguimos en una sesión de entrenamiento, habitualmente dirigidos a los jugadores y al juego del equipo, deberemos incorporar los objetivos que hayamos marcado para el portero para esa sesión. Comunicar esos objetivos al resto del equipo nos ayudará a que todo el grupo sea consciente de que vamos a trabajar en esa sesión y puedan colaborar con la consecución del mismo. Si establecemos como objetivo de la sesión el trabajo de la pantalla, los jugadores serán conscientes de que, sin dejar de trabajar sus propios objetivos, los disparos que realicen en la sesión vayan dirigidos para que el portero pueda trabajar dicho aspecto.
  3. ATENCIÓN – Debemos realizar un seguimiento durante el entrenamiento de los objetivos que hemos marcado. No solo hay que rectificar al portero cuando encaja gol, sino también cuando toma una decisión incorrecta, realiza un gesto técnico defectuoso o simplemente cuando consigue el objetivo que le hemos marcado.
  4. EXCLUSIVIDAD – Dediquemos una parte del entrenamiento a trabajar de forma específica y con máxima atención al portero, asignando ejercicios de menor importancia a los jugadores, que puedan realizar sin nuestra supervisión directa.

A modo de resumen, es muy importante que si asignamos un determinado porcentaje de importancia a nuestros porteros, debemos ser consecuentes con el tiempo de entrenamiento que le dedicamos, más allá de las tecnificaciones específicas que realicemos fuera del entrenamiento del equipo.

El portero debe ser trabajado como un componente más de nuestro equipo, con una importancia máxima y la atención que requiere. Incluir los porteros en la dinámica del equipo también nos permitirá establecer un vínculo más activo con los jugadores de pista, desarrollando la comunicación entre ellos, vital en situaciones defensivas.

Para acabar, debemos tener muy claro que el objetivo principal de un portero durante el entrenamiento no es NO ENCAJAR GOLES, es mejorar su técnica, su toma de decisiones y sus habilidades físicas y psíquicas. Nuestra obligación es dotar al portero del mayor número de recursos técnico-tácticos para su correcto desarrollo en la fase de formación.

 

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