La Responsabilidad del Portero de Hockey sobre Patines

En el hockey todos entendemos que el portero es la parte más importante del equipo, o hablamos de “portero bueno, equipo bueno, portero malo, equipo malo”. Por lo que estaremos de acuerdo que el portero es el jugador con más responsabilidad del equipo.

Pablo Muñoz

Esta responsabilidad empieza desde el horario que tienen que dedicarle al hockey, ya que por sus materiales específicos lo normal es que sean de los primeros en llegar al vestuario y de los últimos en irse a diario, por lo que tienen que dedicarle más horas de su vida a este deporte.

Dentro de la pista el portero se prepara cada día para soportar la presión de ser el jugador más decisivo del equipo a la vez que ocupa la posición menos agradecida, porque se suele decir que cuando se gana es por acierto de los delanteros y cuando se pierde es por culpa del portero.

Por ello, es muy importante en la formación del portero aparte de la formación física y técnica, no olvidarse de la formación mental y anímica. Si al portero le damos la responsabilidad de ser el jugador más determinante tenemos que prepararlo de manera especial y diferente a los demás. Esta exigencia debe ser mayor que la de los jugadores pero también hay que ser más comprensivo que con los demás.

El camino no tiene por qué ser agradable ni ascendente, y debe reclamar esfuerzo y trabajo por parte del portero. Tiene que tener un interés continuo en formarse y exigirse todos los días.

El portero desde su posición es el jugador que más pista ve y más movimientos tiene que analizar, tanto de los delanteros como de su defensa, además de preocuparse de estar preparados para realizar su acción más importante, que es la siguiente parada.

La posición de máxima responsabilidad lleva al portero a vivir en una continua tensión en calma ya que tiene que aprender a controlar sus sentimientos e impulsos viviendo en el filo de la navaja, sabiendo que su próximo movimiento es el más importante y que el resultado del trabajo de toda la semana o temporada del equipo se puede ver reflejado en su próxima acción.

Todo este proceso lleva a una carga mental muy alta, con la presión de no poder relajarse ya que eso le podría costar dos goles en un minuto y poner más complicado el partido. Esa misma presión es autoimpuesta por el portero para ganarle la batalla al delantero y éste cuando encare a portería vaya pensando que el portero va a parar la bola.

El portero inconsciente y gratuitamente carga toda esa responsabilidad sobre sus hombros y lo lanzamos solo a su portería exigiéndole más que a nadie.
Cuidemos más a nuestros porteros.

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